Autor: Roberto López. Director de Extensión de la Facultad Experimental de Ciencias. LUZ. Miembro del Comité Ejecutivo UNT-Zulia
25 de Diciembre de 2007
¿Porqué los estudiantes, que constituyen históricamente en Venezuela un sector que ha encabezado y dirigido todos los procesos de cambio revolucionario en los últimos 80 años, han terminado en brazos de la derecha fascista? La respuesta hay que buscarla en la ausencia de políticas revolucionarias por parte del gobierno bolivariano en estos nueve años de proceso.
Es cierto que el gobierno ha desarrollado una política paralela en el sector de educación superior, al crear la UBV y la Misión Sucre. Estas han sido buenas iniciativas, que sin embargo han tenido no pocos tropiezos y aún esperan por mejores definiciones. Pero el problema no está allí. La ausencia se ha producido en el resto de universidades del país, tanto públicas como privadas.
En nueve años no ha sido aprobada ley alguna que tenga que ver con el sistema educativo. El proyecto nacional educativo y la constituyente educativa, impulsada con fuerza en 1999 por Carlos Lanz mientras estuvo como asesor de Héctor Navarro en el ministerio de educación, murió apenas llegó al ministerio Aristóbulo Istúriz. Desde la llegada de Istúriz al ME, y hasta el presente, las propuestas educativas en la asamblea nacional se han caracterizado por la total y absoluta conciliación con la derecha.
Con relación a las universidades, el gobierno, de forma irresponsable, se ha limitado a seguir entregando centenares de millardos en presupuesto anual a cada una de las universidades autónomas, las cuales están todas en manos de la burguesía, como lo hemos cuestionado de manera pública en reiteradas oportunidades (algunos de estos documentos se encuentran en aporrea). El gobierno no ha promovido cambio alguno en las universidades, los intentos de control presupuestario realizados por el ministro Moncada fueron desechados por el nuevo ministro Acuña. Este último ha sido recibido con los brazos abiertos por la burocracia derechista de las universidades autónomas, algunas de cuyas autoridades pretenden ahora inscribirse en el PSUV e infiltrarse en el chavismo para no perder el poder dentro de las universidades.La Universidad del Zulia, por ejemplo, maneja un presupuesto anual que es casi del mismo monto (600 millardos) que el que maneja Manuel Rosales en la gobernación del Zulia (700 millardos)...
...La derecha desde las universidades ejecuta planes educativos por cuenta propia. En LUZ, Manuel Rosales financia el programa Francisco Ochoa, dirigido a jóvenes desempleados. Y en las universidades privadas de la región, Rosales financia el programa Jesús Enrique Lossada, que consiste en becas a estudiantes de bajos recursos. Las alcaldías de oposición en el Zulia, como la de San Francisco, tienen importantes convenios con LUZ, y lamentablemente empresas del gobierno bolivariano, como Pequiven, e instituciones como Fundacite, financian proyectos en LUZ que están dirigidos por la derecha y que responden a orientaciones tecnócratas y neoliberales.
La derecha se ha fortalecido y ha crecido su influencia dentro de las universidades, con el beneplácito del gobierno bolivariano. Las universidades privadas, que pueden ser controladas a partir de leyes y reglamentos en los cuales el estado venezolano imponga su función rectora de la educación nacional, han sido dejadas al garete, permitiéndoles que hagan lo que les da la gana en materia educativa....
...El resultado de toda esta ausencia de política revolucionaria hacia las universidades lo estamos viendo en esta rebelión estudiantil de derecha que ocurre simultáneamente en todo el país. Habíamos alertado sobre el gran impacto sociocultural que históricamente han tenido y siguen teniendo las universidades. Los universitarios dentro del gobierno bolivariano han ocupado sus cargos pero no han promovido cambio alguno, permitiendo la pervivencia de la vieja estructura fosilizada de las universidades. De LUZ han egresado en cinco años 33 mil nuevos profesionales; la gran mayoría responde a una formación tecnocrática y neoliberal, impregnados del espíritu individualista y ajeno a toda responsabilidad social que impera en el profesorado universitario....?
...¿Qué ha hecho el gobierno bolivariano hacia el movimiento estudiantil universitario? La OPSU hasta hace unos tres años negoció y mantuvo a mafias de pseudos dirigentes estudiantiles, a los cuales se les dieron hasta autobuses y microbuses que fueron utilizados para fines subalternos y hasta para el lucro privado (como nos consta en LUZ). Instituciones como Fontur y la Onidex en el Zulia fueron entregados a connotados miembros y jefes de las principales bandas delictivas que actúan dentro de LUZ (mafias que controlan el narcotráfico, el robo de vehículos y el cobro de vacunas), haciendo caso omiso a los informes que profesores bolivarianos entregáramos a las respectivas autoridades. Instituciones como la alcaldía de Maracaibo, Corpozulia y algunos jefes militares de la región, han protegido y financiado a pseudo- dirigentes estudiantiles, algunos de los cuales son simplemente avispados que intentan vivir de la política sin estudiar ni trabajar, y otros son miembros de las bandas delictivas mencionadas.
Es obvio que estas conductas del gobierno han llevado al estudiantado a mirar hacia otros líderes. Esta crisis del movimiento estudiantil ya existía cuando llegó Chávez al poder en 1999. Pero lo hecho por el gobierno hasta ahora ha profundizado los vicios y deficiencias del movimiento estudiantil. La izquierda en LUZ no gana unas elecciones estudiantiles desde 1994.
Los seudo-dirigentes que se llaman bolivarianos, con su conducta, han perdido toda moral para aspirar influir en el seno del estudiantado (obviamente, no son todos, pues existen casos aislados de genuinos dirigentes estudiantiles que mantienen su respaldo al proceso bolivariano). En LUZ miles de estudiantes respaldan a la revolución bolivariana, como me consta todos los días en las aulas de clase, pero la ausencia de políticas gubernamentales ha permitido que la derecha tome el control hegemónico de estas instituciones, del movimiento estudiantil y profesoral, y de las iniciativas, planes y programas académicos que se ejecutan...
Modificando la ley de universidades se puede aprobar un mecanismo de elección de autoridades que dificulte el control que la derecha tiene en las universidades: quitándole el derecho al voto a los jubilados, estableciendo que sólo los profesores activos pueden ocupar cargos directivos, dándole mayor peso en la votación a los estudiantes, permitiendo que empleados y obreros tengan participación, aunque sea ponderada. Se puede ampliar la integración de los órganos de cogobierno, con más estudiantes, con empleados y con obreros.
Se puede establecer un mecanismo de ingreso y permanencia de los docentes que rompa con el clientelismo de la derecha (y de algunos que se denominaban de "izquierda"). Los concursos para docentes deben dar preeminencia a las pruebas escritas y orales, y a la experiencia socio-comunitaria del aspirante, dejando de lado la valoración de credenciales, pues existe toda una cultura credencialista y meritocrática de las instituciones burguesas a nivel mundial que aquí tenemos que detener y rechazar. La permanencia de los docentes debe ser evaluada cada tres o cinco años, ante un jurado calificador, ante el cual cada profesor exponga sus actividades docentes, de investigación y de extensión realizadas en el período, junto a encuestas de valoración docente realizadas entre los propios estudiantes...
...Se debe establecer por ley la obligatoriedad de las funciones de investigación y de extensión para todos los profesores a dedicación exclusiva, estableciendo los parámetros evaluadores de estas actividades.Se debe controlar estrictamente el gasto presupuestario de las universidades. Proponemos realizar una intervención administrativa inmediata en todas las universidades autónomas y poner orden en la discrecionalidad que hasta ahora disfrutan los rectores escuálidos para ejecutar el presupuesto. Proponemos fortalecer a los verdaderos grupos estudiantiles revolucionarios que actúan dentro de las universidades, así como a los sectores profesorales y de empleados que tengan propuestas e iniciativas en materia académica.
Finalmente, es imprescindible un gran debate en el seno del movimiento revolucionario bolivariano sobre las políticas que necesariamente deben comenzar a ejecutarse hacia las universidades venezolanas. Las rectificaciones que puedan hacerse en el corto plazo no van a resolver de inmediato los males que llevan incubándose décadas, pero constituirán el inicio de un camino de transformaciones revolucionarias que permitan llegar al tipo de instituciones educativas que se necesitan para la construcción del socialismo en Venezuela (...)
*Por razones de espacio reproducimos extractos, el texto completo puede verse en www.aporrea.org