SIDOR
Autor: José Meléndez (Directivo de SUTISS y dirigente de CCURA)
18 de Diciembre de 2007
Desde hace ya mucho tiempo los trabajadores de SIDOR venimos denunciando el régimen de explotación que se vive en la empresa por responsabilidad del grupo privado que maneja la empresa siderúrgica más importante del país.
También hemos denunciado semanas atrás la falsedad de los números y el balance presentado por SIDOR ante el SENIAT, donde a través de tergiversaciones pretendieron estafar al país, al estado y a los trabajadores.
Tan evidente son los negociados y falsedades de la empresa que el Presidente Chávez tuvo que amenazar públicamente a la empresa con expropiarla. Tras estos hechos se abrió una negociación entre la empresa y el gobierno en particular sobre los precios que SIDOR tendría que tener para las compras que le haga el estado. Y el grupo capitalista, sabiendo la importancia que tiene mantenerse en Venezuela y en la producción siderúrgica, lógicamente se abrió a discutir una reducción en sus precios. Pero ante cada hecho en el que no hay acuerdo Chávez vuelve con sus amenazas de nacionalización. Aunque en los hechos, tras las reuniones entre la empresa y el representante del Ministerio de Industrias no se habla de nacionalización ni se tocó la mayoría accionaria de los grupos privados. Se habló de preciso mas bajos y de un representante del gobierno en la Directiva para ejercer un seguimiento y control de los acuerdos.
Los trabajadores de SIDOR seguimos creyendo que mas allá de la reducción de algunos precios que beneficien al estado el problema central es otro. En primer lugar se trata de definir en manos de quienes va a estar la producción Siderúrgica del país. Si queremos construir un proyecto socialista esta fundamental rama de la producción debería estar en manos del estado y controlada por sus trabajadores. Para que toda la producción esté al servicio de las necesidades de las comunidades y del desarrollo económico social del país. En segundo lugar, precios más altos o más bajos no cambian los niveles de explotación que sufren los trabajadores. Los actuales dueños de SIDOR son un ejemplo lamentable de explotación capitalista que no podemos seguir aceptando. Desde su privatización hasta hoy se redujo la cantidad de trabajadores y se triplicó la producción ¡¿Quiénes sufrimos esta consecuencia mientras ellos se llevan sus millones?!.
El gobierno tiene que escuchar a los miles de trabajadores, porque estamos convencidos que el mejor acuerdo para el país sigue siendo poner a SIDOR en nuestras manos, única garantía de que esta rama fundamental de la producción este al servicio de un proyecto socialista y que permita a la vez la incorporación de nuevos trabajadores además de salarios y condiciones de trabajo dignas para todos.-