Compartir Contenido o Agregar a Favoritos

Nacional

Ante las recientes medidas como la devaluación de la moneda

Presidente: con las armas melladas del capitalismo no vale Santa Lucía

Autor: Franklim Zambrano*
13 de Enero de 2010


Camarada presidente usted recomienda leer a todo revolucionario la obra del autor húngaro István Mészáros El Desafío y la Carga del Tiempo Histórico, en la cual, al igual que en los escritos y en la práctica de Ernesto Guevara se defiende la convicción mil veces demostrada de que con correctivos no se construye el socialismo, sino que se cae en la trampa de perpetuar la reproducción del metabolismo social del capital, en otras palabras ayuda a fortalecer el proceso de dominación, dado el carácter superficial y coyuntural de estos instrumentos aplicados generalmente para tratar de aminorar una de las consecuencias de las contradicciones del modelo depredador vigente.

Las reciente medidas de devaluar la moneda venezolana es un ejemplo clásico de esta situación, en primer lugar porque está dirigida a “corregir “ una problemática surgida con la presión por el aumento artificial de las importaciones producto de la lógica capitalista, basada en lucro y potenciada por la característica parasitaria de la burguesía criolla que no es lo mismo que nacional, presidente la primera existe y se reproduce, la segunda es una invención para justificar a conciliación de clases y la entrega de más recursos a los capitalistas.

Ya la dinámica de entregar recursos producto del trabajo a los capitalistas se evidenció con las poco publicitadas 27 medidas anunciadas por el exministro mimado de los empresarios Jesse Chacón, en las que se repartieron a diestra y siniestra subsidios, incentivos, y créditos blandos a los “emprendedores” venezolanos y en la que la medida 28 era revisar la incidencia de los contratos colectivos en la “economía”, con la visión de trasladar directamente recursos de los trabajadores a la aspiradora capitalista.

Ahora ese proceso continua, bajo la justificación de incrementar las exportaciones y la sustitución de importaciones se implementa una medida devaluativa de la moneda en la que nuevamente se ofrecen más recursos a la burguesía con la premisa que esta por voluntad propia los va a utilizar en beneficio del desarrollo (capitalista) del país, ¿ingenuidad o ingeniosidad? No se sabe, más cuando para argumentar la decisión, se utilizan términos como crecimiento y competitividad.

Primero tanto el modelo desarrollista de los años cincuenta en que los especialistas burgueses latinoamericanos apostaron por el crecimiento de las exportaciones como motor de una economía basada en la competitividad de los productos regionales en el mercado capitalista de la post guerra quedó devastada por la realidad de la lógica acumulativa del capitalismo y el desfase entre producción y necesidades de la población, su reemplazo cepalino de los 60´ y 70´ sucumbió ante la dinámica de la propiedad y obsolescencia científica-técnica de la producción implementada sobre todo con la pérdida la tasa media de ganancia.

Lo cierto que para aplicar uno u otro modelo (desarrollista o cepalino) o la combinación de los dos obligatoriamente más allá de la retorica implica que no se avanza ni un milímetro en el camino de sustituir el capitalismo, ya que contempla un pacto o acuerdo con la burguesía y he ahí las “novedosas” mesas productivas, así como el abaratamiento de la mano de obra, en otras palabras de la incidencia y poder real y nominal de los beneficios económicos de los trabajadores y por ende el aumento de su nivel de explotación.

Es por eso que junto con la devaluación de la moneda, se devaluó por la mitad en un 50% el salario, sin contar con la jauría inflacionaria y especulativa capitalista luego de las medidas y es que ante la lógica capitalista no vale aspavientos burocráticos regulatorios y supervisores de los capitalistas malos o pluscualidos, ni mucho menos exhortaciones a los capitalistas buenos o nacionalistas, sino medidas auténticamente dirigidas a la construcción del socialismo.

Lo anterior nos remite al problema de la orientación del proceso revolucionario entre el reformismo que tarde o temprano retrocede ante la reacción capitalista o el radicalismo revolucionario que tomando en cuenta el contexto no frena la revolución, ni llama a los empresarios a contribuir con el consumo de la renta petrolera, sino que motoriza la conciencia, la movilización y la organización del pueblo en la apropiación progresiva pero permanente de los medios de producción comenzando de forma inmediata y sin indemnizaciones por los estratégicos.

Esta contradicción entre los intereses del pueblo y la burocracia no se resuelve sino con la profundización del proceso revolucionario, es sintomático la complacencia de Consecomercio y Fedeindustria, y numerosos economistas de la derecha con la medida, más allá del uso político demagógico por parte de la derecha neoliberal venezolana de los efectos negativos que va tener para población, y es que a los que beneficia en mayor medida la decisión por su puesto la defienden.

En ese sentido muchas voces en el campo revolucionario están proponiendo medidas compensatorios con el restablecimiento del PVP, el aumento general de salarios en un monto igual a su devaluación es decir desde un 100%, reduciendo el monto hasta el que gane cinco salarios mínimos, más allá de estas reivindicaciones que apoyamos como plataforma de lucha de los trabajadores está la disyuntiva de la construcción o no del socialismo.

Expropiación progresiva y sin indemnizaciones bajo control obrero y popular de los medios de producción y servicios comenzando de forma inmediata por los estratégicos, (alimentos, materiales de construcción, educación, salud, sector financiero, servicios públicos, energía entre otros), el monopolio del comercio exterior (que se compra y que no) según el proyecto de país socialista basado en el cubrimiento de las necesidades del pueblo y no de la lógica capitalista son ejemplos de resoluciones que adolecen de voluntad política en la ambivalente y conservadora burocracia, será papel de los trabajadores y el pueblo alcanzarlas.

En concreto para el pueblo venezolano el año 2010 tiene que ser un tiempo de reflexión y acción para combatir al enemigo histórico el capitalismo y a su aliado interno, la burocracia que prefiere pactar que profundizar la revolución y perder privilegios, es un año de reagrupamiento y pelea por eliminar la flexibilización y la tercerización capitalista no sólo en sector privado sino en el público, de lograr una Ley Orgánica del Trabajo y de Propiedad Social verdaderamente revolucionarias al servicio de la emancipación y no de la conciliación con el capital, en resumidas cuentas de incremento de la lucha ideológica y política por la orientación del proceso a través de la lucha de clases.

En el camino seguiremos apoyando al pueblo, al proceso revolucionario y el liderazgo de usted presidente siempre con nuestra capacidad de crítica como soldados conscientes, vamos a activarnos como corresponde en la lucha popular contra la especulación capitalista, a pesar de que como el titulo de este artículo enuncia CON LAS ARMAS MELLADAS DEL CAPITALISMO NO VALE SANTA LUCIA.

SOCIALISMO RADICAL O MUERTE

*FRANKLIN ZAMBRANO
CI 9231328
COORD. UNETE –TÁCHIRA
framizaber@hotmail.com

MAREA Socialista: Vocero de Militantes del PSUV

Para contactarnos: contacto @ mareasocialista.com | Para el periódico: periodico @ mareasocialista.com


ISCR Systems F.P. - Consultoría y Desarrollo Web