Autor: Periódico Proceso/Periódico Epa Parroquia/Aporrea.org
22 de Octubre de 2009
21 de Octubre de 2009. Hoy, en horas de la tarde, la familia de la camarada Mairim Delgado fue informada que su caso ha sido sobreseído y le fue otorgada la libertad plena. La alegría de recuperar a Mairim no deja atrás la exigencia de justicia para enterrar al Estado Represor Puntofijista.
La camarada de 29 años, estudiante de Educación de la UCV y militante activa del Psuv ha enviado un mensaje claro, junto a su familia, de dignidad ante la aberrante práctica de las torturas. Mientras fue criminalizada y abandonada por muchos, la militancia del 23 de enero, de El Recreo, medios alternativos y muchos/as compañeros/as y camaradas avanzamos en defensa del otro modelo: el del respeto a los derechos humanos, el del respeto a la dignidad del ser humano, el del acompañamiento solidario de los/las camaradas. Prácticas que deben abonar el duro camino de la transición hacia el socialismo.
Su novio, Octavio Toledo, también fue liberado, quedando en La Planta los dos acompañantes que se encontraban con ellos el 24 de septiembre, cuando juntos conocieron la aberración de un cuerpo policial que urge desmontar.
Los que hemos acompañado la denuncia de detención ilegal y tortura por parte de la Disip, solicitamos al Ministro de Relaciones Interiores y Justicia, Fiscala General y Defensora del Pueblo un pronunciamiento público y que se retracten de las lamentables declaraciones ofrecidas durante los días 15, 16 y 19 en medios masivos. Esta solicitud es con el objetivo de reivindicar al Estado que –en el mar de contradicciones- hace esfuerzos por ser garante y respetuoso de los derechos humanos, tal como lo reafirmó la Fiscala General, cuando condenaba a los medios alternativos como propiciadores de una matriz de opinión dirigida a generar desconfianza y descalificar a las instituciones del Estado.
Se nos genera una serie de interrogantes, la mayoría de ellas recogidas de la voz de los que son silenciados (aun por los medios oficiales). Por los momentos, abrimos una sola interrogante para el debate: ¿por qué estos/as voceros/as del Estado, en lugar de condenar a Mairim colocándola bajo sospechas, no expresaron su voluntad de que se abrieran todas las investigaciones como señal de garantía y confianza en las instituciones que representan?
Nota de Aporrea: Liberada Marim y su novio, queda pendiente la situación de los dos acompañantes que permanecen detenidos en La Planta. Queda pendiente la investigación y castigo del delito de tortura que Mairim atribuye a sus captores y carceleros, funcionarios y funcionarias policiales. Queda pendiente la labor de limpieza.
Hay indicios y evidencias que revisar. Se tiene conocimiento de un informe forense que corrobora golpes y maltratos (no se ha hecho público por razones judiciales). La Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional también lo sabe.
En fin; el tema no se acaba con la salida de Mairim y su novio. La lucha sigue... contra la impunidad y la tortura, contra el Estado policial paralelo que se aferra como rémora y lástre de la IV República y del viejo Estado burgués, que supervive enquistado en los tejidos del nuevo Estado que queremos transformar en socialista. Para ello debemos "desmontar el Estado burgués", como lo ha dicho Chávez... O ese Estado burgués podría desmontar a la revolución. Las prácticas policiales aberrantes no son socialistas, son armas de la contrarrevolución, son resíduos y semillas del capitalismo, que no termina de morir para que nuestro socialismo termine de nacer.
El compromiso de los medios alternativos es hablar cuando la tentación del pragmatismo político, o la malentendida auto-defensa institucional, deja que se le escapen los principios y opta por barrer el sucio debajo de la alfombra. La práctica de las detenciones ilegales y la tortura no son nuestras, son del viejo sistema. ¡Extirpémoslas! Celebramos la acertada decisión de terminar con una de las injusticias ocurridas, liberando a quienes no merecían estar detenidos; pero el compromiso revolucionario obliga a llegar hasta las últimas consecuencias. Que continúen los aciertos y no se repitan las equivocaciones. Las "Tres R" no son un eslogan: deben convertirse en hechos.