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Medios de Comunicación

Entrevista a Gonzalo Gomez en Galicia

Autor: Mauricio Castro para Primeira Linha y reproducida en Kaosenlared.net
25 de Diciembre de 2008


23 de diciembre de 2008.- Coincidiendo con su presencia en Galiza, tuvimos la suerte de conocer al co-fundador y miembro del equipo de publicación del portal bolivariano Aporrea, principal exponente comunicativo del movimiento popular venezolano. Gonzalo Gómez Freire, hijo de galegos emigrados al gran país sudamericano, nos sorprendió con su correcto uso oral del galego, idioma en que se desarrolló esta extensa conversación con Maurício Castro.

En ella, el compañero Gonzalo nos habló de sus orígenes galegos, de la realidad actual del proceso revolucionario venezolano y, en especial, del ámbito de la comunicación como pieza de ese proceso que, para él, debe conducir hacia la definitiva ruptura con el capitalismo.

Reproducimos íntegramente el contenido de la entrevista, considerando que toda ella será de gran interés para nuestros lectores y lectoras.

 

¿Cuál es tu cargo y cuál tu función en el portal Aporrea?

Yo fui uno de los fundadores de Aporrea, que apareció el 14 de mayo del año 2002, después de ser superado el golpe de estado. Formo parte del equipo publicador de este espacio de articulación del movimiento popular que fue creado para hacer frente al golpe que se veía venir.

 

El proyecto es, entonces, anterior al golpe de estado...

Sí, aparece como organismo de expresión de un conjunto de organizaciones populares que se movilizaron para enfrentar esa situación y que, después del 13 de abril, cuando afortunadamente es derribado el breve gobierno de facto de Carmona y se recupera el poder para el presidente Chávez, nos dedicamos a la tarea de promover la realización de un encuentro nacional de organizaciones populares del país, en setiembre de 2002, y Aporrea fue el portal de publicación de los textos del encuentro, una especie de Congreso, de debate y discusión en torno a las experiencias y perspectivas de la Revolución Bolivariana.

 

¿De carácter nacional o local?

Fundamentalmente, de las organizaciones populares de Caracas. Después, Aporrea se desprende de su origen, pues la Asamblea Popular Revolucionaria era un organismo temporal, para enfrentar una situación. De hecho, también en otras ocasiones volvieron a formarse articulaciones populares, por ejemplo, cuando sucedió el paro y sabotaje petrolero, en los años 2002 y 2003.

Los frentes de respuesta son, por lo tanto, puntuales, pero la página Web de Aporrea se mantuvo, convirtiéndose en una especie de agencia de noticias y espacio alternativo que empezó a ser utilizada por las personas vinculadas con el proceso revolucionario. Entonces se sumaron personas de muchos lugares del país y también de fuera. El fundador, conmigo, de Aporrea, fue Martín Sánchez, ingeniero informático que estaba fuera del país y que quiso contribuir haciendo un sitio de denuncia contra el golpe de estado y ayudar a organizar la resistencia. Pero no dio tiempo, porque el pueblo se movilizó con mucha más rapidez que nosotros.

 

Que exista un galego al frente de una iniciativa popular venezolana como esta, ¿es casualidad, o responde a la presencia significativa de compatriotas nuestros en ese país y a un compromiso colectivo con la Revolución en curso?

Yo no puedo explicar lo de Aporrea por mi relación con Galiza, pero sí puedo hablar de una relación de Galiza con mi proceso de formación, que me lleva a poder estar en iniciativas como esta. De alguna manera, a través de las conversaciones con mi padre, con la gente de la emigración galega que había en torno a él, como Celso Emílio Ferreiro (insigne poeta gallego, con reconocimiento internacional), de los años 70, muchos de los cuales eran portadores de la noción y del mensaje galeguista influyeron en mi formación política y hacen parte de mis raíces, además de ser yo hijo de galegos.

Eso está en el germen de mi sensibilidad y de la formación de mis primeros conceptos ideológicos, por la vía de mi padre y del ambiente de los galegos progresistas pegados a la idea de Galiza como pueblo, como nación. Creo que eso tuvo, sí, una influencia para el camino que yo tomé posteriormente.

Te digo esto porque ya sabes que en el exilio americano lo mejor de toda una generación de galegos y galegas acabó recalando como consecuencia de la represión que se desató en el Estado español durante la dictadura. Venezuela también acogió una parte de esa generación, como Argentina, Uruguay o México…

Sí, puedo recordar cómo mi padre hablaba de la Guerra Civil, de sus contactos y amistades. Recuerdo una figura significativa para Galiza, como fue Pepe Velo, que después fue famoso por el asunto del Santa María (hecho conectado con la toma de un trasatlantico para llamar la atención en denuncia de las dictaduras imperantes en Portugal y España en ese entonces). Mi padre dejó escritas unas memorias, "Renacer de Esperanzas, Memorias de Antón Dopazo", publicadas en Internet, en la sección cultural de Aporrea, que se llama Encontrarte. En ellas, cuenta muchas cosas que tienen que ver con la emigración galega junto a sus experiencias. Todo es parte de lo que llevo dentro de mí, por supuesto.

 

Háblanos ahora un poco de cuál es la situación del proceso revolucionario, sobre todo después de las últimas elecciones, en que se reafirmó la victoria del Movimento Bolivariano pero, paradógicamente, la oposición burguesa consiguió algunas victorias parciales importantes, como en la propia capital. ¿Qué lectura haces de esos resultados y qué perspectivas se abren para el movimiento popular?

Sí, coincido en eso que estás diciendo pero, antes de entrar en el tema, querría aún hablarte brevemente de que en Venezuela hay galegos que tienen un gran compromiso con el proceso revolucionario bolivariano, y que viene ya desde el inicio. Es el caso de Farruco Sesto Novás, que fue ministro de Cultura y que ahora está en Vivienda y que, coincidiendo con la presencia de Celso Emilio en Venezuela, empezó a escribir poemas en galego y promovió actividades culturales. Después, estuvo en la fundación de organizaciones políticas importantes en Venezuela. Tuvimos también, durante algún tiempo, a una ministra de Trabajo, María Cristina Iglesias, de origen galego, que hoy integra la Dirección Nacional del PSUV. Por tanto, hay unos rastros y una fidelidad a los orígenes.

Sobre la situación de Venezuela hoy, podemos decir que los resultados electorales reflejaron una recuperación del voto del chavismo en relación con la votación de la reforma constitucional. Podemos hablar de más del 80% de control de las alcaldías y de casi todas las gobernaciones, pero hubo unos casos de relieve en que la oposición consiguió introducir unas cuñas de significación estratégica. Es el caso de la alcaldía metropolitana, que abarca Caracas, la capital, aunque haya otras, como el Municipio Libertador, que se quedó en manos del chavismo, con Jorge Rodríguez. También el estado Miranda, el de Carabobo (industrial manufacturero), Táchira (fronterizo), Zulia (petrolero)… la oposición sale derrotada en conjunto, pero consigue conquistas, que representan un peligro para el proceso revolucionario.

Se plantea un desafío porque consiguieron concentrar el voto de las zonas donde está la mayor parte de la población de clase media y clase media-alta, sectores más o menos acomodados, y que son muy contrarios al gobierno; arrastraron una parte del voto popular, impidiendo, por ejemplo, que Aristóbulo Istúriz fuera elegido, a pesar de la victoria bolivariana en áreas populares como Libertador.

 

Los medios de la derecha dicen que están consiguiendo penetrar con su discurso en zonas tradicionales de clase trabajadora, cambiando el discurso duro anterior y asumiendo parte del lenguaje chavista. ¿Qué hay de cierto en eso?

Ellos intentan aparentar eso, pero los votos de la derecha no aumentaron en términos absolutos. Tienen un tope que no superan, pero sí sucedió que no todo el pueblo chavista fue a votar con el entusiasmo de, por ejemplo, las elecciones presidenciales de 2006. Es más un fenómeno de abstención alta en el chavismo, de personas que no quieren que Chávez pierda el gobierno, que valoran los beneficios obtenidos, pero que también pueden tener un cierto descontento o desencanto por cosas que no están siendo resueltas.

Es más eso que el aumento del voto de derecha en las clases populares, que no se dio de manera significativa. El reto es que el conjunto del pueblo se manifieste, para lo cual es necesaria una señal de la dirigencia en el sentido de asumir que irá a por los cambios de manera consecuente. Hay que atacar problemas que aún persisten en Venezuela, que tienen que ver con el burocratismo, con la corrupción, con dificultades en la gestión pública… porque la gente puede estar beneficiándose de mejoras generales a nivel de salud, de educación, de servicios sociales, de la caída importante del índice de la pobreza y de la mortalidad, de la subida del índice de desarrollo humano, pero si hay problemas, por ejemplo, en el tratamiento de los residuos urbanos, concentración de basura y otros problemas inmediatos pueden hacer olvidar otros beneficios que la gente está acostumbrándose a tener.

Hay también respuestas de advertencia y de castigo para algunos sectores de la dirigencia bolivariana.

 

¿Crees, Gonzalo, que esa lectura que tu haces es compartida por la dirigencia y que habrá una rectificación en el sentido positivo?

Toda revolución es compleja y contradictoria, nada es redondito y perfecto. En la unidad, hay también pugnas que forman parte de las expresiones de la lucha de clases, que no se da sólo entre la oposición de derecha y el movimiento bolivariano o la izquierda en general. Dentro del proceso hay sectores con diferentes puntos de vista, diferente origen y composición social, diferentes intereses… y eso es normal. Es, por otra parte, un prodigio que sectores militares hayan sido permeados por capas procedentes del pueblo, de los estratos pobres, y que también allí se quedasen las ideas de la izquierda antiimperialista, produciéndose la insurgencia del movimiento bolivariano, liderado por Chávez. Eso no es común. Si, además de eso, queremos que enarbolen las banderas del marxismo y una concepción ideológica acabada, socialista y revolucionaria, eso es como esperar demasiado. Ha habido un proceso paulatino, con saltos, y que está relacionado con el histórico enfrentamiento con la derecha y con el imperialismo, que va llevando a tomar posición.

En definitiva, considero que los cambios van a depender no tanto de la dirigencia como de nosotros, de las organizaciones obreras, campesinas, la juventud… en la medida que se produzcan movilizaciones para enfrentar a la derecha y al imperialismo, la revolución va a ir radicalizándose y podrá avanzarse hacia definiciones más precisas.


¿Piensas que también a nivel continental podemos hablar en esos términos?

Sí, considero que es un proceso propio e interno de América Latina. Lo que sucede en Bolivia o en Ecuador puede ser alimentado por lo que sucede en Venezuela, pero tiene sus propias raíces. Todo esto se combina, se fortalece mutuamente, y Venezuela es hoy una referencia continental de gran impacto. Los pueblos están avanzando, movilizándose y enfrentándose con los gobiernos más de derecha y conservadores. Hay luchas en Perú, en Colombia, cuyo régimen asesina constantemente a dirigentes sindicales, donde hay paramilitarismo, una especie de subestación del imperio.

Además de la persistencia de la Revolución Cubana, de los procesos que están dándose en América Central, en Bolivia, en Ecuador, otros gobiernos más moderados, pero que ayudan a establecer otras reglas y otras correlaciones de fuerzas y ganan espacios de soberanía frente a la dominación de las transnacionales y la dominación del imperialismo… las reglas se mueven y la cosa avanza en América Latina.

En la crisis internacional del capitalismo, se ve más clara la alternativa del socialismo, o por lo menos el capitalismo ya se está viendo como algo que no da para más. Esto también favorece el avance del proceso revolucionario, entrando así en un marco en que los pueblos van a verse forzados a movilizarse para defender sus conquistas, en que los espacios de soberanía tendrán que ser demarcados de manera más concreta, y con un imperialismo que está en dificultades. Si no avanzamos hacia el establecimiento de gobiernos de los trabajadores, de los campesinos, de las clases populares, antiimperialistas, que planteen el socialismo como alternativa de sociedad, lo que puede venir es la barbarie más absoluta, pero es en esa lucha que nos encontramos… 


En Europa existe un discurso muy fuerte en el sentido de que Hugo Chávez estaría por hegemonizar la comunicación, por callar la boca a la oposición, pero sabemos que la hegemonía continúa en manos de los de siempre. Por otra parte, están abriéndose espacios comunicativos de base como el que Aporrea representa. Háblanos de la situación comunicativa en Venezuela.

En realidad, Venezuela es todavía un país capitalista. El Estado es heredero de la Cuarta República y sectores de la oligarquía tienen aún hoy importantes posiciones allá dentro, controlan más del 80% de los medios, de la radio, de la TV, de la prensa. La recuperación de la señal de Radio Caracas TV al no serle renovada la concesión estatal por haberla utilizado para promover el derrocamiento violento del gobierno legítimo no implicó un cambio substancial.

Los medios alternativos creemos que es necesaria una reforma de la Ley de Telecomunicaciones, pues aún hoy no hay límites. Nosotros pensamos que, para comenzar y por ahora, debe entregarse por lo menos un tercio de los medios en las manos de las comunidades, de las organizaciones sociales y de los organismos del poder popular.

Hoy no hay cuotas y más de dos tercios de la comunicación están en manos oligarcas, quedando un 15% para repartir entre el Estado y la comunicación comunitaria, que no va más allá del 3%.

Esto es bastante significativo, pues hay más de 300 medios comunitarios alternativos, radios populares establecidas asambleariamente, donde hay cabida para los vecinos y vecinas, y sus expresiones sociales en los barrios. Esa es una conquista muy relevante, pero es aún muy poco para la perspectiva de una comunicación del socialismo. Tenemos que conquistar un sistema público en manos de las comunidades, de los trabajadores de los medios de comunicación, donde estén presentes las expresiones del pueblo en su conjunto, incluidos los indígenas. Eso, incluso perteneciendo al Estado, debe quedarse bajo control social. Esto puede hacerse en Venezuela y eso es lo que proponemos, a partir de la modificación de la Ley de Telecomunicaciones, para ir ganando influencia y redistribuir el espacio radioeléctrico.

Tal como hay un latifundismo en el campo, hay también un latifundismo en el espacio radioeléctrico, con sus propios latifundistas, acaparadores de espacios comunicativos para minorías. Hay familias de banqueros con televisiones regionales y nacionales, mientras las organizaciones de trabajadores no tienen. Es una desigualdad social intolerable, pues la comunicación no puede ser sólo mercancía: es un derecho humano. No debe servir para establecer comercio y explotar la publicidad, ni infundir la ideología de los ricos. Debe estar al servicio de todo el pueblo.

En la Venezuela de hoy, sólo se tomaron medidas contra medios que promovieron crímenes y masacres, Radio Caracas TV, dejando de serle renovada una concesión, simplemente. Cualquier persona puede ver en Venezuela que se permite a la oposición amenazar de muerte al presidente, cosa inimaginable en cualquier otro país. La libertad de expresión que existe es extraordinaria en relación con otros países.

 

Vuestro portal es uno de los más visitados a nivel mundial, en el ámbito de las publicaciones alternativas. ¿Qué papel aspirais a cumplir a partir de ahora?

Nosotros, en realidad, no escogemos nuestro papel. Fueron las usuarias y los usuarios quienes lo hicieron, las cosas fueron sucediendo y nosotros fuimos administrando lo que sucedía, fueron apareciendo reporteros que narraban lo que sucedía en las manifestaciones, por ejemplo, la violencia de la policía de la oposición… eso empezó a aparecer en nuestro Site, y nosotros administramos esa dinámica del proceso revolucionario en el terreno de los medios alternativos.

No tenemos un equipo centralizado que tome decisiones sobre la publicación. Todo lo enmarcado en el proceso revolucionario es publicado, bajo condiciones muy elementales, como el sustento de las denuncias, un lenguaje tolerable y la responsabilidad sobre lo que se dice.

Trabajadores, campesinos, indígenas... asumen Aporrea como herramienta para informar sobre las luchas, haciendo información en primera persona, constituyéndose en agencia de noticias del propio movimiento. Nosotros recogemos eso y lo publicamos. En la medida que el movimiento popular se vaya fortaleciendo, irán surgiendo otros medios de comunicación de cada movimiento. No queremos ser un ente profesionalizado, sino servir al movimiento como canal de expresión y comunicación, en los términos que la gente determine democráticamente.

Hay, aún así, críticas revolucionarias y nosotros damos cabida al debate, pues sin debate no hay dinámica. Únicamente negamos espacio a los sectores vinculados con la oligarquía, que ya tienen sus medios, nosotros somos independientes del gobierno y funcionamos de manera autogestionada, sin supeditarnos a nadie.


Agradecemos al compañero Gonzalo que nos haya dedicado estos minutos para dar a conocer en el seno del pueblo trabajador galego esa experiencia comunicativa alternativa que es Aporrea, y te transmitimos el orgullo que para nosotros constituye la presencia de un galego, de origen galeguista y progresista, al frente de un proyecto como este. Tenemos certeza de que en el futuro continuaremos coincidiendo en la lucha común por la derrota del capitalismo y la victoria del socialismo.

Yo quiero mandar un mensaje para que las organizaciones progresistas y antiimperialistas puedan encontrar en Aporrea un medio de expresión no sólo en la solidaridad con la lucha bolivariana, sino también para dar a conocer las luchas que existen en Galiza.

Versión original en Gallego (Entrevista com Gonzalo Gómez Freire, um galego á frente do portal revolucionário venezuelano Aporrea) en Primeralinha.org

MAREA Socialista: Vocero de Militantes del PSUV

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