Compartir Contenido o Agregar a Favoritos

Número 3 | Editorial

Las serpientes y el sujeto social

Autor: MAREA Socialista
25 de Diciembre de 2007


Las últimas semanas han salido a la luz nuevamente la creciente burocratización de sectores del poder y sus lazos con grupos de patronos nacionales. Chávez declaró en referencia a estos sectores que están "como serpientes agazapadas, jugando al chavismo sin Chávez, a apartar a Chávez...La mayoría de los venezolanos creen que Chávez sabe cuales son esas serpientes. Pero, ese serpentario cada vez es más grande y hasta tiene un Dioserpiente. Por otro lado, el mismo Presidente ha manifestado que el socialismo venezolano es bolivariano y no marxista o leninismo y opinó que la clase obrera no es un motor fundamental. Veamos tan importantes temas.

Un hecho categórico es el crecimiento de una burocracia bolivariana que desde sus puestos estatales va minando las bases del proceso revolucionario, y los lazos que tiene esta burocracia con la neo -burguesía bolivariana que negocia créditos con el gobierno. El sector burocrático de la estructura del estado es tal vez el peligro mayor que enfrenta en esta etapa la revolución bolivariana. Es un sector que actúa como correa de transmisión de intereses ajenos a la revolución y, su actuación desmoraliza y debilita a sectores de masas que apoyan el proceso y la asquea ese hecho.

Como bien lo define Haiman El Troudi en su nuevo libro, la contrarrevolución a mutado bajo un nuevo ropaje de un chavismo sin socialismo, que a su modo de ver "significa frenar las transformaciones estructurales de la sociedad, maquillar las iniquidades, conservar intactos los privilegios de la clase capitalista...los principales exponentes de esa tendencia contrarrevolucionaria son mercenarios infiltrados dentro del proceso que tejen su conspicua conspiración con los hilos de la corrupción, el control político, la negación de la participación popular en los asuntos públicos. Su aspiración fundamental: instaurar una nueva clase oligarca y hacerse del poder a expensas de traicioneros planes en contra de la revolución bolivariana" (1).

Esta descripción es la que sienten y sufren -de uno u otro modo- miles de compatriotas. Y, muestra a la vez la necesaria unidad que tienen estos dos sectores igualmente peligrosos, hoy asociados. La burguesía necesita de estos sectores burocráticos en el poder para seguir haciendo negocios y ganando terreno para frenar toda medida que atente a sus intereses de clase. La burocracia necesita a la burguesía para mantener sus privilegios y parcelas de poder a la vez que desarrollan también sus propios negocios.

Allí están los bancos Banesco, Canarias y otros banqueros como Víctor Gil e Izrrausquin (BOD y Fondo Común), Cedeño, Rafael Sarría y Petricca haciendo los negociados del siglo. ¿Con quienes del gobierno acuerdan y negocian estos usureros? Unos y otros se necesitan y complementan, unos y otros le temen a las bases y a la movilización del pueblo. Parafraseando a Jorge Luis Borges, a la burguesía y la burocracia más que unirlos el amor los une el espanto de un posible avance de las bases en la revolución y de medidas anti capitalistas.

No es causal que desde estos sectores salgan las críticas a los sectores en lucha, son los que intentan controlar a las organizaciones políticas y sociales y los que dan órdenes de despidos y persecución a quienes levantan la voz en las estructuras estatales. Y, ahora en el PSUV, son los que buscan imponer métodos clientelares para salvar sus cuotas de poder. Sobre las palabras del Presidente acerca del marxismo y la clase obrera no podemos menos que decir que las respetamos pero no las compartimos. El marxismo es la base científica de cualquier modelo socialista que pretenda avanzar, por supuesto no es un dogma y necesita ser actualizado, incorporar nuevas experiencias y teorías, pero no hay forma de hacer correctamente este proceso sin partir de sus sólidas bases teóricas y políticas. Lo mismo vale para el leninismo, y nos referimos al verdadero no a la caricatura que el stalinismo hizo de él durante décadas. La esencia del leninismo, la lucha por construir una gran organización revolucionaria de lucha y a la vez democrática, que sea herramienta en la lucha por el socialismo, sigue siendo una necesidad. Lo cual no significa hacer un calco pero si rescatar lo valedero.

De igual manera creemos que no habrá socialismo en Venezuela si los trabajadores no son un motor fundamental. Su rol en los medios de producción los coloca como un actor decisivo para cualquier cambio de fondo. Y por supuesto esto no significa desconocer el peso y la importancia de otros sectores populares, campesinos, jóvenes, intelectuales o profesionales. De la unidad de todos necesitamos en la revolución.

Los batallones del PSUV seguramente debatirán estas cosas, tendrán sus dudas y opiniones, la palabra de Chávez vale mucho, pero la opinión de las bases vale también y debe escucharse.

Sobre todo, si queremos que el partido sea de los millones que se inscribieron y construyen esta revolución cada día, y si queremos que sea precisamente la fuerza de las bases obrera y populares las que terminen con tantas serpientes y tanto poder capitalista en nuestro país.

(1) Haiman El Troudi, Ser capitalista es un mal negocio,

MAREA Socialista: Vocero de Militantes del PSUV

Para contactarnos: contacto @ mareasocialista.com | Para el periódico: periodico @ mareasocialista.com


ISCR Systems F.P. - Consultoría y Desarrollo Web